🏔️ El Campo Varayo: autoridad ancestral y memoria viva en Yarowilca

🏔️ El Campo Varayo: autoridad ancestral y memoria viva en Yarowilca

En las alturas de la provincia de Yarowilca, departamento de Huánuco, sobrevive una figura de autoridad que encarna el poder comunal, la sabiduría agrícola y la memoria histórica de los pueblos andinos: el Campo Varayo. Esta autoridad ancestral, reconocida por portar una vara adornada con flores en su extremo superior, representa mucho más que un rol funcional en la vigilancia de parcelas. Su presencia activa en las comunidades campesinas quechuas de la región constituye un símbolo de continuidad cultural, cohesión territorial y resistencia frente a los procesos de desarticulación institucional que afectan a las zonas rurales del país. El Campo Varayo no solo organiza faenas comunales y asesora sobre los ciclos lunares, sino que también preserva una forma de gobierno local que hunde sus raíces en el periodo preincaico y que ha sabido adaptarse a los cambios históricos sin perder su esencia.


📍 Ubicación geográfica y contexto territorial

La provincia de Yarowilca, fundada oficialmente el 9 de junio de 1995, se ubica en el sur-centro del departamento de Huánuco y limita con las provincias de Dos de Mayo, Lauricocha y Huánuco. Su territorio, atravesado por el río Marañón, presenta un relieve accidentado característico de la cadena central andina norteña, con una altitud promedio de 3800 m.s.n.m. y un clima que oscila entre frío seco y templado lluvioso. Según el Censo Nacional de 2017, la totalidad de sus 19,897 habitantes reside en áreas rurales, organizadas en treinta comunidades campesinas y cuatro localidades identificadas como parte del pueblo indígena quechua. Esta configuración territorial refuerza el papel del Campo Varayo como autoridad de base, articuladora de saberes agrícolas, normas comunales y prácticas rituales que mantienen viva la identidad local.

🕰️ Orígenes históricos y evolución cultural

El uso de varas de mando en los Andes tiene una larga tradición que se remonta al periodo inca, donde las autoridades locales eran conocidas como varayoq, término que combina el español “vara” con el quechua “yuq” (el que tiene). Estas varas representaban el poder político, espiritual y territorial, y con la llegada del periodo colonial comenzaron a incorporar elementos sincréticos como el crucifijo, el sol, la luna y figuras geométricas, reflejando una fusión entre cosmovisión andina y símbolos cristianos. En Yarowilca, esta tradición se mantuvo viva gracias a la cultura Yarowilca, desarrollada entre los años 1200 y 1480 d.C., cuyos líderes —los sinchis— utilizaban varas tanto para ejercer autoridad como para defender sus territorios. Tras la conquista española, figuras como Illathupa lideraron rebeliones significativas en Huánuco, y más tarde, en 1812, la Revolución de Huánuco reafirmó el protagonismo indígena en la lucha por la independencia. La vara, entonces, no solo fue instrumento de mando, sino también de resistencia.

👥 Estructura comunal y funciones del Campo Varayo

El sistema de autoridades ancestrales en Yarowilca se compone de tres figuras: el Campo Varayo, el Campo Regidor y el Campo Alguacil. El Campo Varayo es responsable de vigilar las parcelas agrícolas, recomendar prácticas de cuidado territorial y coordinar faenas comunales. Su rol se extiende a la observación de los ciclos lunares, mediante los cuales asesora a los agricultores sobre los momentos propicios para sembrar, cultivar y cosechar. Por su parte, el Campo Regidor vela por el orden urbano, la limpieza de plazas y calles, y evita el ingreso de animales a espacios públicos. El Campo Alguacil, generalmente compuesto por jóvenes designados por el Varayo, actúa como mensajero y apoyo logístico en la comunicación entre comunidad y autoridades locales. La elección del Campo Varayo se realiza en asamblea general antes del Año Nuevo, con juramentación el 1 o 2 de enero. En Chavinillo, capital provincial, se elige un solo Campo Varayo, mientras que en localidades como Huayuculani, Pilcocancha, San Juan y Huamán, se elige el trío completo de autoridades. La aceptación del cargo es voluntaria y democrática, marcando una diferencia respecto a épocas anteriores donde la designación era obligatoria.

🌕 Sabiduría lunar, cohesión social y vestimenta ritual

Uno de los aspectos más destacados del Campo Varayo es su conocimiento de los ciclos lunares, que le permite predecir lluvias y orientar la siembra. Esta sabiduría ancestral, transmitida por generaciones, refuerza su rol como asesor agrícola y guía comunal. Además, el Campo Varayo participa activamente en festividades tradicionales como los carnavales, organiza faenas colectivas para el mantenimiento de caminos de herradura y limpieza de acequias, y verifica los linderos comunales. Su vestimenta incluye un poncho negro o habano tejido por artesanos locales, sombreros confeccionados en el distrito de Obas y chalinas blancas elaboradas por sus familiares. La vara que porta, adornada con flores, no solo lo distingue como autoridad, sino que simboliza su conexión con la tierra, la comunidad y el ciclo agrícola.

⚠️ Riesgos actuales y plan de salvaguardia

El expediente técnico identifica tres amenazas que ponen en riesgo la continuidad de esta manifestación cultural. En primer lugar, se observa una disminución en el número de ciudadanos dispuestos a asumir el cargo anual, lo que debilita la transmisión intergeneracional del rol. En segundo lugar, se detecta la falta de credenciales oficiales que respalden sus funciones de vigilancia agrícola y cuidado ambiental, lo que limita su reconocimiento institucional. Por último, se advierte que el Campo Varayo no participa en ceremonias especiales ni en actos oficiales, lo que invisibiliza su rol frente a autoridades distritales y regionales. Como medidas de salvaguardia, se propone articular acciones con las subprefecturas de los distritos de Aparicio Pomares, Pampamarca, Obas, Cahuac, Chacabamba, Choras y Jacas Chico; emitir credenciales formales que respalden su labor; e incluirlo en tribunas de honor durante eventos oficiales, como el izamiento del Pabellón Nacional y la recepción de autoridades.

🎯 Declaratoria patrimonial y relevancia nacional

La figura del Campo Varayo no solo representa una autoridad funcional en el ámbito agrícola y comunal, sino también una expresión simbólica de la memoria histórica de los Yarowilcas. Su conocimiento lunar, su rol en la cohesión social y su presencia en las festividades tradicionales lo convierten en un pilar de la identidad territorial de Yarowilca. Por ello, se considera pertinente su declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación, en reconocimiento a su contribución en la preservación de saberes ancestrales, la organización comunal y la visibilización de sistemas de autoridad tradicionales en los Andes peruanos

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Iván Oré Chávez